viernes, 22 de febrero de 2013

Capital pa mi, riesgo pa ti


El capital riesgo deja morir Orizonia

Nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. El grupo de capital riesgo Carlyle, que tiene un patrimonio inversor de cerca de 150.000 millones de dólares, sólo puso en efectivo 150 millones de euros cuando se hizo con Orizonia, por una cantidad que oscila entre los 800 y 900 millones que compraron a la familia Fluxá de Iberostar.

El resto del dinero lo pusieron los bancos prestando sobre los activos de la propia Orizonia. Los gringos de Carlyle se la prometían muy felices pensando en sacar el capital a bolsa, plantaear un OPV que valorara la compañía en mucho más de lo que vale, coger la pasta de los ingenuos inversores del free float de Bolsa y poner pies en polvorosa.

Pero como son precavidos, exigieron sí o sí, que todos los años Orizonia les garantizara 25 millones de euros en ingresos en concepto de management, es decir, más de un 15% de beneficio, libre de impuestos.

Cuando llegó la época de vacas flacas auspiciada por una política demencial de tirar los precios y crecer a toda costa, decidieron hacer caso a Woody Allen, (en la imagen), y dejaron caer los despojos de Orizonia en manos de quien fuera más "listo", esto es, Globalia se queda con Luabay, Barceló con Orbest y algo de Vibo, y la Nautalia de Lucas, el socio más listo de Marsans, que quiere quedarse también con algo de ese pecio. Previamente ya habían hecho "algo" de caja vendiendo las participaciones que tenían en Rumbo y Viajar.com,consiguiendo embolsarse una cantidad que rondaba los 50 millones de euros.

Y el muerto al hoyo, es decir, 3000 o 4000 trabajadores a la calle, los proveedores con las deudas, los viajeros sin depósitos ni viajes...